Qué exige la ley para rastrear a un trabajador
El consentimiento no es una casilla que se marca una vez y se olvida.
La Ley 21.719 de protección de datos personales entra en vigencia el 1 de diciembre de 2026, y trata la ubicación de un trabajador como dato personal dentro de una relación laboral.
Eso significa tres cosas concretas: el consentimiento tiene que ser expreso —no deducido de haber aceptado los términos generales del servicio—, informado, y revocable en cualquier momento sin que revocarlo sea un trámite.
En Astrek cada aceptación y cada revocación queda como un registro propio, con su fecha y la versión de la política que el conductor aceptó. No se sobrescribe: el registro anterior queda, porque lo que importa ante una consulta es poder mostrar qué se consintió y cuándo, no solamente cuál es el estado de hoy.
Y hay una decisión de diseño que conviene decir en voz alta: el rastreo por celular funciona durante el turno del conductor y se detiene al cerrarlo. No es una limitación técnica que no supimos resolver, es lo que corresponde cuando lo que se rastrea es a una persona en su jornada de trabajo.