La mantención preventiva se programa cada tantos kilómetros. Pero el kilometraje del vehículo vive en dos lugares que no se hablan: el tablero, que alguien anota cuando se acuerda, y el GPS, que mide todo el tiempo y nunca se reinicia.
Sumar los dos parece lo natural y es exactamente el error. Si un camión lleva 5.000 kilómetros acumulados por GPS y alguien registra que el tablero marca 80.000, esos 5.000 ya estaban dentro de los 80.000. Sumarlos da 85.000, y una mantención programada a los 84.000 salta con el camión en 80.000: cuatro mil kilómetros antes de tiempo.
Astrek guarda la foto del acumulador del GPS en el momento de cada lectura del tablero, así el GPS solo suma lo que pasó después. Y como cada lectura real vuelve a calibrar la cuenta, el error que acumula cualquier odómetro por GPS se corrige solo cada vez que alguien mira el tablero de verdad.