En la mayoría de las flotas el control de documentos vive en una planilla que alguien mantiene, y funciona hasta que esa persona sale de vacaciones. El costo de que falle no es administrativo: es un camión detenido en un control, una multa y una entrega que no se hizo.
El problema de fondo es que la planilla no avisa. Hay que acordarse de abrirla, y la fecha crítica suele pasar justo en la semana en que nadie la abrió.
En Astrek el documento vive junto al vehículo y avisa por sí solo antes de la fecha, con el estado a la vista: vigente, por vencer o vencido.