Un cliente reclama que el camión llegó tarde. Otro dice que estuvo dos horas detenido sin motivo. Un tercero discute un cobro de estadía. En las tres, la empresa que tiene el registro cobra y la que responde de memoria negocia.
El problema no es que falte información: los equipos GPS la están generando todo el día. El problema es que vive en una plataforma que solo muestra puntos en un mapa, y armar el respaldo significa exportar, cruzar con la planilla de despacho y perder media mañana para responder un correo.
Astrek cierra ese hueco. El viaje se arma desde que el motor parte hasta que se apaga, con las detenciones marcadas y los kilómetros contados, y el informe se descarga en el momento.